[Poema] Hay cosas que se mantienen en el tiempo

Hay cosas que se mantienen en el tiempo

Hay cosas que se mantienen en el tiempo:
el viento, la tierra, el horizonte.
Al despertar vemos con nuestros ojos
lo mismo que vieron personas nacidas miles de años atrás
nuestros pies recorren la misma tierra, cemento,
partículas que otros pisaron

Nos detenemos en los niños, en los adultos, en los ancianos
y pese a que cambian las apariencias
y la tecnología se intensifica
nuestra esencia se mantiene
nuestra naturaleza no cambia.
Somos carne; somos hueso.

Nos emocionamos al escuchar una melodía agradable,
bailamos con la música, nos extasiamos,
nos alegramos,
nos movilizamos de un lugar a otro,
de un punto a otro
en lineas rectas, curvas o en elipses.
Nuestras vidas se parecen tanto a la de nuestros antepasados

Hay cosas que se mantienen en el tiempo,
sin embargo tu silueta no se mantiene,
la pulsión que nos unía no perdura,
Ha pasado la lluvia –inexorable– por nuestro camino
borrando todas las huellas
que alguna vez pensamos que serían eternas.

Tus ojos, pese a ser como los ojos de todos
que han visto casi todos los amaneceres
ya no miran a los míos
con detención, asombro, cariño.
Tus oídos, pese a ser perfectamente normales
ya no escuchan mi voz.
Tu cuerpo está lejos, está muerto para mí.

Hay cosas que se mantienen en el tiempo:
el horizonte, el bosque, el mar.
Ciertamente, otras son pasajeras,
como la armonía de nuestras vivencias.
Otras duran solo un día,
como el enamoramiento mágico
y sentir que nos tiemblan las manos.

Hay cosas que se mantienen en el tiempo:
el placer del atardecer y el viento fresco en el rostro;
el aroma de la comida recién servida;
se mantienen los adultos y sus discusiones,
los ancianos y sus historias divertidas,
los niños y sus juegos.

Hay cosas que se mantienen en el tiempo:
la memoria, el libro, el verso.
Lo nuestro se acabó una noche caótica
en una conversación no resuelta y sin acuerdo;
falleció en una sombra mutilada por la eternidad.

Árbol en la noche