[Diario de vida] Día 3

Me da la impresión que ha habido un cambio de paradigma en la consigna “Nunca te rindas; sigue tus sueños”. Ahora tiene modificaciones sutiles. Esto ha quedado magistralmente retratado en películas como Wish I Was Here (2013) o la ganadora del Oscar: Birdman (2014). La generación que creció con esta consigna se dio cuenta de que no podían dejar a sus familias y amigos de lado. No podemos seguir nuestros sueños solos, necesitamos apoyo. Debe ser algo consensuado.

Lograr un sueño es algo destacable, pero no podemos gozar de una gran felicidad solo con este logro. Es necesario disfrutarlo con nuestros seres queridos para poder estar plenos. Si los perdemos a ellos, el logro del sueño deja de ser tan importante. Mirando la balanza, tal vez habremos perdido más de lo que hemos ganado.

[Diario de vida] Día 1

Hoy está soleado y hace frío. Escucho a Bon Iver (una banda indie). Creo que me ayuda a escribir en mi actual estado. Extraño a Victoria. Cuando salíamos a jugar a las plazas. Fuimos a varias y era algo tierno. Era tierno ver su hermoso cabello, brillando al sol, y hacerle cariño, abrazarla. Escucharla cantar “Una cuncuna amarilla” fue una de las cosas más maravillosas que me han sucedido. Debido a que era mi canción favorita de niño y nunca la logré aprender de memoria.

Hay veces que no puedes escribir cuando tienes tanta pena. En los peores momentos he sentido como si estuviera sangrando en el alma. La pena te hace estar querer estar acostado y que otros te tengan que llevar, como lo muestra la película Inside Out (2015). Creo que eso es lo que me ha sucedido. He dejado de escribir poesía y prosa. Ya no escribo con la frecuencia con la que escribía antes y creo que es por todos estos problemas. Y no soy de los que les gusta publicar cosas largas en Facebook ni muchos tweets numerados. En ese sentido, soy de la vieja escuela: la de los blogs (he escrito en muchos).

Es difícil estar en una situación así. Espero que algún día las cosas se arreglen y poder verla de nuevo. De alguna loca forma, creo que esto va a ser así.

Eso no quiere decir que nunca ría, que no me sienta feliz muchas veces. Gracias a la ayuda de algunas personas mi vida es mucho más feliz de lo que sería si estuviera completamente solo. Hay algunas que constantemente me brindan su afecto; otras, ocasionalmente. Toda ayuda me sirve. Especialmente la ayuda de esas personas que les gusta escuchar. Porque a veces uno no necesita tanto de consejos (menos aún de juicios), sino de consuelo.

De todos estoy profundamente agradecido. Desde ese pequeño gesto amable que tuvo un desconocido conmigo y de esos gestos constantes que hacen las personas que más me aman.

Y –después de todo– ver cómo caen los rayos de sol en el pasto, y en las plantas húmedas por el riego, es un paisaje alucinante.